Del 24 al 27 de septiembre, las directoras de los cenáculos junto con la Dirección del Instituto y Consejeras, nos reunimos para compartir la vocación que nos une y profundizar en nuestro servicio al Instituto. Fueron días de oración, convivencia y diálogo sincero, en los que pudimos expresar tanto las esperanzas como las dificultades de esta misión.
Retomamos las Líneas de Acción de la XI Asamblea General con una pregunta concreta: ¿cómo hacerlas vida en la realidad de cada cenáculo? Compartimos la importancia de cuidar la relación con Jesús, fortalecer la fraternidad, escuchar a cada obrera y abrir nuestras casas a las personas cercanas, desde las posibilidades de cada cenáculo.
También reflexionamos sobre la autoridad como servicio que necesita discernimiento, corresponsabilidad y apoyo mutuo. Volvemos a nuestra realidad con el deseo de seguir caminando juntas, confiadas en que Jesús va en la barca y nos invita a ir a la otra orilla.





