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Un Instituto Secular femenino: mujeres consagradas seculares que por vocación aspiramos a vivir la perfección evangélica y la entrega total al apostolado, en el entramado de la sociedad.

Fecha y lugar de fundación
13 de junio de 1934.
Constitución de la Sociedad Civil Amor
Cristiano (S.A.C.). Valencia (España).
28 de junio de 1940.
Aprobación diocesana, en Valencia (España), como Pía Unión de la Sociedad Amor Cristiano.
21 de octubre de 1964.
Fundación canónica de la Pía Unión Sociedad Amor Cristiano, en
Instituto Secular de derecho diocesano, con el nombre de Instituto
Secular Obreras de la Cruz.
12 de junio de 1971.
Concesión por el Papa Pablo VI, del Decretum Laudis, declarando al
Instituto Secular de derecho pontificio.
"La caridad de Cristo nos urge" (2 Cor 5,14). Este lema exige de las Obreras de la Cruz una intensa vida interior y de relación con Dios, dedicarnos de manera plena y constante al apostolado, sobre todo en el ámbito social (familia, profesión, relaciones sociales…) y en las comunidades de la Iglesia.
Cristo Crucificado y su Madre, la Virgen de los Dolores, son las antorchas que
iluminan la vida de la Obrera de la Cruz. De Ellos ha de plasmar las
virtudes de la fe, la esperanza, la caridad, la humildad y la fortaleza.
Inspira nuestra espiritualidad el anonadamiento de Cristo en la Cruz, de
tal manera que podamos decir con Pablo:
Nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna sino a
Jesucristo, y éste crucificado
...de esta ciencia y amor habrán de salir las Obreras verdaderos apóstoles, que han de ir en la avanzada...(VGP)
Procurarán hacer de su vida una entrega continua, sabiendo que Dios por Cristo nos ha reconciliado consigo y nos ha confiado el ministerio de la reconciliación (2 Cor 5, 18) para con los demás.
La universalidad, para acomodarse a las condiciones ambientales de tiempo, lugar y personas entre las que se ejerce el apostolado.
Como consagradas seculares, cada una puede desempeñar su profesión y tarea en cualquier ámbito de la sociedad y colaborar en las comunidades de la Iglesia, de acuerdo con el modo de vida secular.

El Instituto promueve e impulsa centros y acciones para:

El Instituto, respetando las diferentes situaciones familiares, laborales y personales de las Obreras de la Cruz, ofrece dos posibilidades:
Al Instituto pueden asociarse otros miembros en sentido amplio, con la finalidad de vivir la espiritualidad y colaborar en el apostolado: seglares comprometidos, hombres y mujeres, matrimonios, adultos y jóvenes.