Los cantos fueron escritos por Vicente Garrido Pastor de forma sencilla, similar al gregoriano, sin métrica ni tonalidades establecidas. Todos ellos en do mayor y con tesituras muy amplias, es decir, un tanto agudas y graves en el mismo canto. También compuso algunos cantos a dos, tres y cuatro voces del mismo estilo.
La música y la letras son originales de Don Vicente. Su espiritualidad y formación en el Colegio de Corpus Christi de Valencia, juntamente con su profundo sentido musical, le llevaron a componer un rico repertorio, todo él cargado de gran sentimiento religioso que llega al corazón, tanto por la profundidad de los textos como por la sencillez de sus melodías.
Sus cantos son expresión de su vida interior, que afloraba a sus labios como poesía que recitaba a viva voz, síntesis fecunda de sus saberes y gran corazón.
Entre sus cantos destacan los dedicados a la Virgen de los Dolores, a quien Vicente Garrido profesó un gran amor filial.